Villavicencio, J., Díaz, G., Chomba, S., Canales, P., Lindo, R., & Román, S. (2026). Análisis de la alfabetización digital docente en
Perú. Revista InveCom, 6(1). 1-10. https://zenodo.org/records/15161535
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para abordar adecuadamente las herramientas educativas digitales disponibles en la web, que ayudan a mejorar
o reforzar los aprendizajes. Si bien los estudiantes necesitan ser guiados por sus docentes, esto no ocurrirá si
sus maestros desconocen o no saben emplear las herramientas digitales educativas. En consecuencia, es preciso
que la alfabetización digital se desarrolle desde la formación docente, así como implementar un plan de
actualización continua con el objetivo de reducir progresivamente la brecha digital entre los docentes. Al mismo
tiempo, las instituciones educativas deben ser equipadas con dispositivos tecnológicos adecuados para apoyar
este proceso.
Volviendo al caso de los docentes peruanos, es importante indicar que éstos aún se encuentran en un
nivel inicial respecto al desarrollo de la competencia digital, lo cual es preocupante, ya que todo docente debe ser
conocedor del empleo de las TIC. En general, dentro de la educación, muchos docentes no toman con seriedad
el uso de la tecnología en el desarrollo de sus clases, pensando que ver un video o utilizar la radio es suficiente.
Aunque estos dispositivos también son parte de la tecnología, hoy en día es necesario conocer más. Desde 2017,
el empleo de las TIC se considera una competencia transversal que todo docente debe desarrollar con sus
estudiantes dentro de sus horas colegiadas (Turpo-Gebera et al., 2022). Por lo tanto, las autoridades del sector
educativo deben elaborar un plan de alfabetización digital que parta de la concientización de los docentes sobre
la necesidad de contar con habilidades digitales fundamentales para afrontar diversas situaciones.
La alfabetización digital implica la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias en
contextos digitales para solucionar problemas (Matamala, 2018) y aprovechar la información proveniente del
mundo digital. Asimismo, la Universidad de Internet (UNIR, 2019) la define como la competencia para
desenvolverse en el contexto digital, comunicándose, creando y comprendiendo información. Dentro del
conectivismo, su rol es considerado como aprendizaje colaborativo en torno a la red, donde el lugar desde donde
se conecten los colaboradores no es significativo, ya que lo trascendental es tener acceso a la red para participar
en el intercambio de conocimientos (Bernal, 2020).
Por lo expuesto, se puede afirmar que la alfabetización digital acerca a las personas al mundo tecnológico
y al conocimiento, brindando beneficios en cualquier campo laboral, incluyendo la educación. Por ello, los
docentes deben estar a la vanguardia de los conocimientos, insertándolos en su práctica pedagógica, lo que hará
que sus clases sean más innovadoras. En este sentido, Area (2015) señala que estar alfabetizado digitalmente
va más allá de usar el correo electrónico o interactuar en redes sociales; implica conocer y emplear las
aplicaciones de un dispositivo tecnológico o una cuenta digital. Por ello, es necesario que los docentes se
familiaricen con las nuevas tecnologías para beneficio de sus estudiantes.
Aunque la alfabetización digital representa un desafío, ya que evoluciona con la aparición de nuevas TIC,
las personas deben desarrollar la capacidad de comprender, analizar y conducirse en el mundo digital desde
cualquier dispositivo con el paso del tiempo (Avello et al., 2013). Al respecto, Pini (2019) señala que la
alfabetización digital posee niveles que van desde el básico, relacionado con la interacción en redes sociales, el
intermedio, que implica mejorar la calidad de vida mediante el uso de la tecnología, hasta el nivel avanzado, que
se refiere a la creación propia de contenido digital. De acuerdo con lo mencionado, lo ideal es que las personas
desarrollen sus conocimientos al menos hasta el nivel intermedio, aspirando a más.
En la investigación sobre la alfabetización digital, se relacionan dos subcategorías: el manejo de la
tecnología y la creación y comunicación de contenido digital. Respecto al manejo de la tecnología, se menciona
que es el componente que guarda relación con la dimensión instrumental y cognitiva. Es necesario conocer los
programas y aplicaciones que se utilizan en los dispositivos tecnológicos, así como poseer la habilidad de buscar,
analizar y seleccionar información adecuada para el trabajo que se realice. En síntesis, es importante distinguir
para qué y por qué se utiliza la tecnología (Baque-Castro & Vigueras-Moreno, 2021). Cabe destacar que manejar
tecnología no solo implica el manejo de los equipos, sino también manipular adecuadamente las herramientas o
aplicaciones.
Con respecto a la creación y comunicación de contenido digital, se asienta en la dimensión comunicativa
(Area, 2015), es decir, producir y consumir información por medio de los espacios que brinda el ciberespacio.
Esto también implica respetar las autorías y tener mesura en lo que se crea y transmite. En cuanto a la creación
de contenido digital, los docentes han recurrido a diversas herramientas o aplicaciones como Canva, trabajando
de manera individual o colaborativa, y han creado videos o audios utilizando Filmora o Spotify. Para comunicar o
compartir el contenido creado, han empleado recursos como WhatsApp, correo electrónico y blogs, entre otros.
Por su parte, Sandoval (2020) menciona que el docente debe utilizar los equipos y recursos digitales que
le ayuden a realizar una clase amena y dinámica, por ejemplo, Google Workspace, que posee diversas
aplicaciones integradas que facilitan el proceso educativo, como Meet y Classroom, entre otros. Castillejos (2019)
sugiere que no solo se debe ser consumidor de la información que se encuentra en la red, sino también