consideraron que esto fuera un problema, lo que pone de manifiesto la prevalencia de la distracción causada por los dispositivos
tecnológicos entre los estudiantes.
En relación con la participación en actividades de comunicación oral en clase, en la pregunta "El uso de dispositivos
tecnológicos disminuye mi participación en actividades de comunicación oral en clase", un 42,50% estuvieron totalmente de
acuerdo, mientras que un 15% estuvieron de acuerdo. Un 17,50% se mostró indiferente, y un 7,50% en desacuerdo. Los
resultados indican que el uso de dispositivos puede estar disminuyendo la interacción verbal de los estudiantes durante las
clases, lo que podría afectar su desempeño académico en actividades orales.
La siguiente pregunta, "Las redes sociales y los videojuegos limitan el tiempo que dedico a mejorar mi expresión oral",
reveló que un 32,50% de los estudiantes están completamente de acuerdo, y un 25% coinciden en que estos medios limitan el
tiempo dedicado al desarrollo de sus habilidades orales. Un 22,50% se mostró indiferente, y un 10% estuvo en desacuerdo.
Estos resultados sugieren que el tiempo dedicado a las redes sociales y videojuegos podría estar desplazando la práctica
necesaria para mejorar las habilidades comunicativas, lo que podría tener efectos negativos en su expresión oral.
En cuanto a la relación entre el uso de dispositivos tecnológicos y la capacidad cognitiva, la pregunta "Mi vocabulario
y capacidad para estructurar ideas han disminuido debido al tiempo dedicado a los dispositivos tecnológicos" arrojó que un
22,50% de los estudiantes estuvieron totalmente de acuerdo, mientras que un 25% se mostró indiferente. Esto sugiere que un
porcentaje considerable de estudiantes perciben que la tecnología puede estar afectando su habilidad para organizar y
estructurar sus ideas de manera efectiva. Un 20% estuvo en desacuerdo con la afirmación, lo que muestra que no todos los
estudiantes creen que el tiempo frente a los dispositivos tecnológicos tenga un impacto negativo en sus habilidades cognitivas.
La pregunta "Considero que el uso controlado de dispositivos tecnológicos puede mejorar mis habilidades de
comunicación" reveló que un 27,50% estuvo de acuerdo con que el uso controlado de la tecnología puede ser beneficioso para
mejorar sus habilidades de comunicación, mientras que un 17,50% no estuvo de acuerdo. Estos resultados indican que los
estudiantes reconocen un potencial positivo en el uso equilibrado de dispositivos, lo que sugiere que, si se gestionan
adecuadamente, estos pueden ser útiles para el desarrollo de las habilidades comunicativas.
Finalmente, en la última pregunta, "Estoy dispuesto/a a participar en actividades que limiten el uso de dispositivos
para mejorar mi comunicación oral", un 50% de los estudiantes manifestó estar totalmente dispuesto a participar en actividades
que restrinjan el uso de dispositivos para mejorar su comunicación oral, lo que indica una fuerte disposición a reducir el uso de
la tecnología con el fin de favorecer su desarrollo verbal. Un 22,50% estuvo de acuerdo, mientras que un 22,50% se mostró
indiferente, lo que refleja una gran apertura hacia iniciativas que promuevan la comunicación cara a cara, aunque algunos
estudiantes siguen siendo neutrales al respecto.
DISCUSIÓN
Los resultados de esta investigación corroboran la hipótesis planteada respecto al impacto negativo de los distractores
tecnológicos en el desarrollo de la comunicación oral en estudiantes de educación básica. Se identificó que el uso excesivo de
dispositivos electrónicos, particularmente teléfonos móviles, genera una disminución significativa en la capacidad de los
estudiantes para expresarse oralmente de forma coherente y fluida. Según Jennifer (2023), "los estudiantes expuestos de manera
constante a estos distractores presentan mayores dificultades para expresarse oralmente de manera coherente y efectiva" (p.
84). Este hallazgo es consistente con las observaciones realizadas en la institución educativa Sgto. II César Villacís, donde se
evidenció que los estudiantes presentan dificultades para responder preguntas simples y articular ideas, especialmente durante
actividades de comunicación oral.
Los resultados obtenidos refuerzan la hipótesis de que el uso excesivo de dispositivos móviles, como teléfonos
inteligentes, afecta negativamente la capacidad de los estudiantes para expresarse de manera coherente y fluida en contextos
de comunicación oral. Según Guerrero, “los estudiantes expuestos de manera constante a estos distractores presentan mayores
dificultades para expresarse oralmente de manera coherente y efectiva” (p. 84). Este hallazgo es consistente con los datos
observados en la institución educativa Sgto. II César Villacís, donde se evidenció que los estudiantes a menudo luchan para
responder preguntas simples y articular sus ideas durante las actividades orales, lo que sugiere una relación inversa entre el
tiempo dedicado a dispositivos electrónicos y el rendimiento en habilidades comunicativas.
El análisis de los datos cualitativos muestra además que los docentes perciben los teléfonos móviles como un obstáculo
significativo para la participación activa de los estudiantes en clase. Esta observación coincide con las conclusiones de Amburo
(2022), quien destaca que el uso continuo de dispositivos electrónicos afecta las funciones ejecutivas como la atención y la
memoria de trabajo, necesarias para la organización de ideas y la comunicación efectiva. En el contexto de este estudio, se
observó que los estudiantes que utilizan sus dispositivos móviles con frecuencia en clase muestran dificultades para mantener
la concentración y estructurar sus respuestas orales de manera adecuada.