INTRODUCCIÓN
La literatura infantil es un campo esencial dentro del ámbito literario que juega un papel crucial en el desarrollo
cognitivo, emocional y social de los niños (Ochoa, 2016). A través de cuentos, poemas y otros géneros literarios, los jóvenes
lectores se sumergen en mundos imaginarios que estimulan su creatividad. Sin embargo, en algún momento de su infancia,
estos comienzan a dejar de lado sus ideas originales, dudan de sus capacidades, reducen sus expectativas, dejan de correr riesgos
y limitan su capacidad de reflexión y empatía (Barislavovna, 2017).
El concepto de literatura infantil y juvenil es relativamente reciente: surgió hace aproximadamente cincuenta años. En
épocas anteriores, esta se encontraba diluida dentro del ámbito de la literatura general. De hecho, Perdomo-González (2011)
señala que las creaciones literarias infantiles han sido tradicionalmente dejadas de lado en el marco de la crítica literaria o, en
el mejor de los casos, evaluadas a la luz de criterios pedagógicos y doctrinales que con frecuencia han olvidado sus cualidades
literarias, enfatizando únicamente su capacidad para instruir al niño (p. 29). Por su parte, Núñez Delgado (2009) destaca que la
literatura infantil y juvenil es un conjunto de producciones artísticas y literarias, con rasgos comunes compartidos con otras
producciones literarias, así como con producciones de otros códigos semióticos a los que los niños tienen acceso en etapas
tempranas de la formación lingüística y cultural.
A nivel mundial, la producción literaria en sus diversas formas y géneros constituye una parte fundamental del
patrimonio cultural y una manifestación rica de la experiencia humana. A través de la literatura, los escritores expresan no solo
su creatividad y talento, sino también las visiones, preocupaciones y esperanzas de las sociedades en las que viven. Instituciones
internacionales como la UNESCO y el IESALC buscan establecer que la ciencia y el conocimiento apoyan los cambios y
brindan esperanza de una vida mejor, promoviendo comunidades más pacíficas y conectadas, así como un mundo más
sostenible (Machado-Reyes, 2024). Por ello, la UNESCO ha destacado en reiteradas ocasiones la importancia de la literatura
infantil en la formación de las generaciones futuras, subrayando su papel en la promoción de la alfabetización, la inclusión y
la diversidad cultural (Dolors Poch y Jordi, 2020).
En consecuencia, este organismo internacional, en su mandato de promover la educación y la cultura a nivel global,
ha enfatizado que la literatura infantil no solo debe entretener, sino también educar y formar ciudadanos conscientes y
responsables. En diversos informes y programas, la UNESCO la identifica como un vehículo clave para transmitir
conocimientos, valores y habilidades esenciales para el desarrollo personal y social de los niños. Asimismo, Sánchez Ruíz y
Morales Rojas (2022) afirman que otras instituciones internacionales y organizaciones no gubernamentales han reconocido el
impacto positivo de la literatura infantil en el desarrollo cognitivo y emocional de los jóvenes lectores.
En este contexto, a pesar de la importancia de la literatura infantil y juvenil y de sus creadores, la participación de los
estudiantes universitarios como creadores de este tipo de contenidos aún no ha sido adecuadamente resaltada. Este colectivo,
que se encuentra en una etapa crucial de desarrollo personal y profesional en el ámbito educativo, posee un potencial creativo
significativo que podría enriquecer el panorama de la literatura infantil y juvenil. Sin embargo, la mayoría de los autores se
centran en la recepción de la literatura infantil y juvenil o en la producción literaria de autores consagrados, dejando un vacío
en la comprensión de cómo los estudiantes universitarios contribuyen a crear su propia literatura infantil y juvenil (Martínez,
2013). En este sentido, el presente estudio pretende explorar los aspectos relacionados con la producción de literatura infantil
y juvenil en estudiantes universitarios a través de una revisión sistemática
METODOLOGÍA
Para abordar este estudio de revisión sistemática, se utilizó un enfoque cualitativo con alcance descriptivo, lo que
permitió obtener una visión más amplia de los aspectos relacionados con la producción de literatura infantil. Este enfoque
facilitó la exploración en profundidad de las experiencias, percepciones y significados en torno a este fenómeno, enriqueciendo
la comprensión general del tema. Por otro lado, el carácter descriptivo del estudio brindó una descripción exhaustiva, clara y
organizada de los hallazgos, permitiendo identificar patrones y tendencias en la literatura infantil.
Al tratarse de una revisión sistemática, se utilizaron bases de datos como Scielo, Scopus, Redalyc, Eric, y repositorios
universitarios. Para la búsqueda, se emplearon los siguientes tópicos: “producción”, “literatura infantil” y “estudiantes
universitarios”. Posteriormente, se utilizó el programa COVIDENCE, una herramienta web que, a través del método PRISMA
(Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) y sus lineamientos, ayudó en la selección, extracción,
evaluación, relevancia y calidad de los documentos encontrados en las bases de datos.
El proceso de revisión se basó en los siguientes criterios de inclusión: año de publicación (2014-2024), población y
muestra (estudiantes universitarios) e idioma de publicación (español e inglés). Este método riguroso garantizó la pertinencia
y validez de los datos recolectados. En este sentido, la Figura 1 muestra alrededor de 400 documentos, de los cuales 167 fueron
eliminados por duplicidad y 210 por no cumplir con los criterios de inclusión. Finalmente, 23 documentos fueron seleccionados